Hoy... todo es diferente. La vida me deja ver una pequeña sonrisa de lo que podía ser una carcajada. Hoy... de nuevo recupero las ganas, las sonrisas. Hoy por fin lo que tanto pedí se vuelve de carne y hueso.
Las melodías calan hondo en mi corazón, que late feliz al compás de tu sonrisa... tu bendita sonrisa...
Has curado cada herida, has resucitado una parte de mi, me has devuelto a la vida.
Vida que estoy dispuesta a poner a tu disposición. Has echo que me despoje de mis miedos... ¿qué más puedo pedir?
Quiero gritar a los cuatro vientos lo que te quiero. Que todo el mundo se entere que contigo estoy feliz. Ya no me importa que la lluvia me moje, no me importa lo que diga la gente... Ya no me asusta el mañana, porque sé que el mañana será contigo.
viernes, 1 de octubre de 2010
sábado, 25 de septiembre de 2010
Todo lo que tengo que decir...
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
No se lo que me rodea, no se donde quiero llegar, ni con quien.
De nuevo lágrimas corren por mis mejillas. Me ahogo. Hundo la cabeza en el agua sin haber cogido aire. Me asfixio.
Unos acordes de piano son mi única compañía mientras los muros de mi vida se caen. Mientras me veo rodeada de oscuridad y miedo.
Dudas. Signos de interrogaciones me presionan queriendo salir de su escondite. Pero no encuentro las ansiadas respuestas, no encuentro lo que tanto anhelan.
Mi vida se consume entre esas notas de piano. Siempre. No hay nada más en estos momentos. Mi pecho tiembla... sabe que esto no traerá consecuencias positivas y teme. Teme por mi. Mis manos me aprietan la cabeza para suavizar el dolor del corazón.
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
No se lo que me rodea, no se donde quiero llegar, ni con quien.
De nuevo lágrimas corren por mis mejillas. Me ahogo. Hundo la cabeza en el agua sin haber cogido aire. Me asfixio.
Unos acordes de piano son mi única compañía mientras los muros de mi vida se caen. Mientras me veo rodeada de oscuridad y miedo.
Dudas. Signos de interrogaciones me presionan queriendo salir de su escondite. Pero no encuentro las ansiadas respuestas, no encuentro lo que tanto anhelan.
Mi vida se consume entre esas notas de piano. Siempre. No hay nada más en estos momentos. Mi pecho tiembla... sabe que esto no traerá consecuencias positivas y teme. Teme por mi. Mis manos me aprietan la cabeza para suavizar el dolor del corazón.
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
jueves, 23 de septiembre de 2010
De cero...
Hoy... lo mismo que ayer.
Una nueva sensación me invade. Estoy harta. De hacer las cosas igual que siempre, de hacer lo mismo, decir lo mismo, contar lo mismo... Necesito un cambio en la vida. Necesito una ilusión, aunque suene repetitivo, pero es lo que necesito.
Estoy harta de buscar a la gente en el mismo sitio, de... pensar lo mismo.
Mi vida se está volviendo gris. No quiero llegar al punto en que me ciegue la oscuridad. Me niego. No puedo. No.
Pero no se como hacerlo. Alguien que se apiade de mi y me coja la mano... que vuelvo a enloquecer. Tengo demasiadas cosas en la cabeza... todas negativas.
Mi impulso es mandarlo todo al carajo, todo fuera de mi, quedarme vacía... Y entonces...volver a empezar. Volver a nacer. Volver a creer.
Una nueva sensación me invade. Estoy harta. De hacer las cosas igual que siempre, de hacer lo mismo, decir lo mismo, contar lo mismo... Necesito un cambio en la vida. Necesito una ilusión, aunque suene repetitivo, pero es lo que necesito.
Estoy harta de buscar a la gente en el mismo sitio, de... pensar lo mismo.
Mi vida se está volviendo gris. No quiero llegar al punto en que me ciegue la oscuridad. Me niego. No puedo. No.
Pero no se como hacerlo. Alguien que se apiade de mi y me coja la mano... que vuelvo a enloquecer. Tengo demasiadas cosas en la cabeza... todas negativas.
Mi impulso es mandarlo todo al carajo, todo fuera de mi, quedarme vacía... Y entonces...volver a empezar. Volver a nacer. Volver a creer.
martes, 21 de septiembre de 2010
Humana...
Hoy ha sido un día extraño...
Al llegar la noche mis defensas bajan, y me dejo llevar por el pesimismo y la oscuridad. Cerrar los ojos es lo que más me conviene. Pero sigo esperando ese algo que haga que mis sueños sean dulces.
No hay ilusión, no hay respuestas a mis llamadas, nadie habla al otro lado del aparato. No se que voy a hacer.
Tres palabras retumban en mi mente y en mi pecho. Ya no hay vuelta atrás... El pasado se vuelve presente en el momento menos indicado. Elegí el peor momento para volverme débil. Pero es lo que hay.
Solo tengo que cerrar esta pantalla, e irme a la cama llena de tantos recuerdos. Mal momento para todo...
Espero que la vida me de un pequeño respiro de felicidad. Que creo que me lo vengo mereciendo... Al fin y al cabo, sigo siendo una estúpida humana.
Al llegar la noche mis defensas bajan, y me dejo llevar por el pesimismo y la oscuridad. Cerrar los ojos es lo que más me conviene. Pero sigo esperando ese algo que haga que mis sueños sean dulces.
No hay ilusión, no hay respuestas a mis llamadas, nadie habla al otro lado del aparato. No se que voy a hacer.
Tres palabras retumban en mi mente y en mi pecho. Ya no hay vuelta atrás... El pasado se vuelve presente en el momento menos indicado. Elegí el peor momento para volverme débil. Pero es lo que hay.
Solo tengo que cerrar esta pantalla, e irme a la cama llena de tantos recuerdos. Mal momento para todo...
Espero que la vida me de un pequeño respiro de felicidad. Que creo que me lo vengo mereciendo... Al fin y al cabo, sigo siendo una estúpida humana.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Invierno...
Nubes. Empañan mi camino y mis sentidos. Lluvia. Mojan mi pelo y mis ojos.
Llueve dentro de mí de nuevo. Parece que el sol y el calor evaporaban los recuerdos, y ahora que se ha ido... el pánico recorre mi cuerpo.
La idea de un nuevo invierno, tan parecido al anterior, y al anterior, y al anterior, me da escalofríos. Nada me impulsa a seguir adelante ahora. Nada me motiva.
Sueño de nuevo cosas que claramente recuerdo, y que no deberían estar en mi mente. Hace que se remueva en mi toda la mierda que dejé de lado para seguir adelante.
Será la lluvia, que ablanda mi corazoncito (que algunos piensan de piedra). Será el frío, que paraliza mi cuerpo, erizándome.
No quiero empezar de nuevo de la misma manera. No me siento con fuerzas. Quiero encontrar el calor de unos brazos cada día. El timbre de voz de alguien que me anima.
Pero se queda en eso. En lo que es. En sueños. Donde el pasado nunca muere. Donde mis pesadillas no me dejan dormir. Así no puede empezar nada nuevo. Así todo lo que deseo se envenena... y me sumo en las nubes... y en la lluvia.
Llueve dentro de mí de nuevo. Parece que el sol y el calor evaporaban los recuerdos, y ahora que se ha ido... el pánico recorre mi cuerpo.
La idea de un nuevo invierno, tan parecido al anterior, y al anterior, y al anterior, me da escalofríos. Nada me impulsa a seguir adelante ahora. Nada me motiva.
Sueño de nuevo cosas que claramente recuerdo, y que no deberían estar en mi mente. Hace que se remueva en mi toda la mierda que dejé de lado para seguir adelante.
Será la lluvia, que ablanda mi corazoncito (que algunos piensan de piedra). Será el frío, que paraliza mi cuerpo, erizándome.
No quiero empezar de nuevo de la misma manera. No me siento con fuerzas. Quiero encontrar el calor de unos brazos cada día. El timbre de voz de alguien que me anima.
Pero se queda en eso. En lo que es. En sueños. Donde el pasado nunca muere. Donde mis pesadillas no me dejan dormir. Así no puede empezar nada nuevo. Así todo lo que deseo se envenena... y me sumo en las nubes... y en la lluvia.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Labios Rojos
Me contagio con la felicidad del ambiente. Hoy parece que todo me cuesta un poquito menos. He subido un escalón, firme, confiada.
La vida me da un respiro, y puedo disfrutar un poco más estos días. Gente nueva. Gente que vuelve, muy a mi pesar. Gente esperada.
La emoción por escuchar ese disco de tu grupo favorito me invade. Impaciencia, siempre estarás es mi, ¿verdad? Ya casi se como eres. No te vayas nunca. Tú me haces ser como soy. No quiero cambiar, pero si controlarte.
La parte sensual resurge poco a poco. ¿Demasiado tiempo dormida? De nuevo me enfundo los tacones. Labios rojos pasión y un pronunciado escote es lo que ultimamente me viste. Ojos intensos, me dijeron. Vuelvo a sentir esas miradas. Sonrío subiendo un poco más la cabeza.
Soy consciente de que un pequeño detalle puede cambiarlo todo. Pero aun así, disimulo. Siempre me ha gustado hacerme de rogar...
La vida me da un respiro, y puedo disfrutar un poco más estos días. Gente nueva. Gente que vuelve, muy a mi pesar. Gente esperada.
La emoción por escuchar ese disco de tu grupo favorito me invade. Impaciencia, siempre estarás es mi, ¿verdad? Ya casi se como eres. No te vayas nunca. Tú me haces ser como soy. No quiero cambiar, pero si controlarte.
La parte sensual resurge poco a poco. ¿Demasiado tiempo dormida? De nuevo me enfundo los tacones. Labios rojos pasión y un pronunciado escote es lo que ultimamente me viste. Ojos intensos, me dijeron. Vuelvo a sentir esas miradas. Sonrío subiendo un poco más la cabeza.
Soy consciente de que un pequeño detalle puede cambiarlo todo. Pero aun así, disimulo. Siempre me ha gustado hacerme de rogar...
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Sueños...
Me desperté empapada en sudor. El pijama que llevaba no dejaba respirar mi piel. No recordaba haberme vestido. Volví a cojer sueño rápido. Soñé que volvía a la rutina, ida y venida después de una jornada agotadora. Mi música era la única compañía. No recuerdo ningún detalle interesante de ese sueño. Salvo... Al llegar a casa, después de cenar y una relajante ducha, me fui directamente a la cama. Una llamada me espabila. No conozco el número, así que lo cojo sin pensar. ZAS! de nuevo esa voz... dios mio... otra vez no. No conseguí articular palabra. Solo hablaba y hablaba, dejandome sin aliento.
Desperté de nuevo sudando. Aturdida y sin saber donde estaba. Miré mi cuerpo, esta vez semidesnudo. Me llevé las manos a la cabeza cuando comprendí. Nunca me había sucedido algo así. ¿Había... soñado que soñaba? Me estaba volviendo totalmente loca... Y encima no había soñado cualquier cosa. Soñé con él.
Entonces, en ese preciso momento comprendí que todavía, donde quiera que se fabriquen los sueños, donde quiera que esté esa diminuta célula... ahí esta él.
Ahí estas tú.
Desperté de nuevo sudando. Aturdida y sin saber donde estaba. Miré mi cuerpo, esta vez semidesnudo. Me llevé las manos a la cabeza cuando comprendí. Nunca me había sucedido algo así. ¿Había... soñado que soñaba? Me estaba volviendo totalmente loca... Y encima no había soñado cualquier cosa. Soñé con él.
Entonces, en ese preciso momento comprendí que todavía, donde quiera que se fabriquen los sueños, donde quiera que esté esa diminuta célula... ahí esta él.
Ahí estas tú.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Primer Amor...
Hoy me ha pasado una de esas cosas que crees que sólo pasan en las pelis que tanto algunos envidian.
Sólo fue una mirada. Diez segundos de conversación, en los que perdí todos los papeles que me quedaban. Ya no recordaba el color de sus ojos, ni el timbre de su voz, ni el tacto de su piel morena. Lo tenía enterrado en lo más profundo del abismo de mi ser. Lo tenía guardado en una cajita, en el fondo del más profundo océano. Pero aquello rompió todas las cadenas que custodiaba ese sentimiento. Entendí que el siempre iba a formar parte de mi, lo quiera o no. El ambiente no ayudaba. Supe que, hasta que no desapareciera él de donde quiera que estuviera dentro de mi, jamás iba a amar a nadie con todo mi ser. Jamás lo daría todo de mi.
Al fin y al cabo... el primer amor NUNCA se olvida.
Sólo fue una mirada. Diez segundos de conversación, en los que perdí todos los papeles que me quedaban. Ya no recordaba el color de sus ojos, ni el timbre de su voz, ni el tacto de su piel morena. Lo tenía enterrado en lo más profundo del abismo de mi ser. Lo tenía guardado en una cajita, en el fondo del más profundo océano. Pero aquello rompió todas las cadenas que custodiaba ese sentimiento. Entendí que el siempre iba a formar parte de mi, lo quiera o no. El ambiente no ayudaba. Supe que, hasta que no desapareciera él de donde quiera que estuviera dentro de mi, jamás iba a amar a nadie con todo mi ser. Jamás lo daría todo de mi.
Al fin y al cabo... el primer amor NUNCA se olvida.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Precipicio
Me encuentro en el borde del precipicio. Un movimiento en falso y caigo. Sin piedad.
Nadie me tiende la mano. Estoy harta de tener que tirar del carro sola. No puedo hacer las cosas por los dos. Me replanteo algunas cosas. Siento que los te quieros se me gastan. Siento que estoy decepcionando al amor. Perdón. No es mi intención. Sólo quiero ser feliz.
¿Qué se siente cuando buscas desesperadamente algo que jamás encontrarás? ¿Qué se siente al saber que... estas sola, aún siendo abrazada por tanta gente?
Perdí la brújula que tan fielmente me guiaba. Perdí la estrella que alumbraba mi camino. Al menos de momento.
Dudas. Miedos. Vuelvo a torturar a mi pobre mente.
Quiero ayudarte. Besarte. Hallar en tus ojos algo que en los mios no puedo. Sentirte.
No me dejes caer, porque si lo haces, los dos estaremos perdidos... para siempre.
Nadie me tiende la mano. Estoy harta de tener que tirar del carro sola. No puedo hacer las cosas por los dos. Me replanteo algunas cosas. Siento que los te quieros se me gastan. Siento que estoy decepcionando al amor. Perdón. No es mi intención. Sólo quiero ser feliz.
¿Qué se siente cuando buscas desesperadamente algo que jamás encontrarás? ¿Qué se siente al saber que... estas sola, aún siendo abrazada por tanta gente?
Perdí la brújula que tan fielmente me guiaba. Perdí la estrella que alumbraba mi camino. Al menos de momento.
Dudas. Miedos. Vuelvo a torturar a mi pobre mente.
Quiero ayudarte. Besarte. Hallar en tus ojos algo que en los mios no puedo. Sentirte.
No me dejes caer, porque si lo haces, los dos estaremos perdidos... para siempre.
martes, 31 de agosto de 2010
Retales
Retales. Estoy compuesta de retales. Vestidos granas, multicolores... Se ciñen sobre mi, vistiéndome. Retales de amores. Pocos.
Me veo envuelta en lo mismo de siempre. Sonrisas demasiadas. Palabras poco sinceras. Inevitable comparar.
Hoy es uno de esos días en los que me miro al espejo buscando respuestas. Miro fijamente mis ojos. Puedo ver mis pupilas dilatarse. ¿Quién me ha echo así? ¿Porque?
Parece que no aprendo. De nuevo más palabras que besos. Ahora mis mariposas vuelan despacio. Pero vuelan. Intento controlarlas, las ahogo con un poco de precaución y recuerdo. Siempre se olvida aquello que nos hace sufrir.
Miro mi pelo. Rizos. Miro mis labios. Rosados. Me fijo la línea que los dibuja. Quisiera verme desde fuera. Con otros ojos. Quiero comprenderme desde otro punto de vista... Conocerme.
Me siento atrapada. Creo que ahora puedo entender. Y no puedo culpar a nadie. Ahora.
Un paso hacia atrás. No! Vuelvo a caminar hacia delante. Nunca más me mezclaré con mis propias sombras.
No me dejes a mi suerte... Cógeme la mano. Fuerte. Ayúdame a crecer. Ayúdame a sentir. Siempre he sido buena alumna. Prometo cubrirte con mis retales, para que jamás sientas frío. No al menos estando conmigo.
Me veo envuelta en lo mismo de siempre. Sonrisas demasiadas. Palabras poco sinceras. Inevitable comparar.
Hoy es uno de esos días en los que me miro al espejo buscando respuestas. Miro fijamente mis ojos. Puedo ver mis pupilas dilatarse. ¿Quién me ha echo así? ¿Porque?
Parece que no aprendo. De nuevo más palabras que besos. Ahora mis mariposas vuelan despacio. Pero vuelan. Intento controlarlas, las ahogo con un poco de precaución y recuerdo. Siempre se olvida aquello que nos hace sufrir.
Miro mi pelo. Rizos. Miro mis labios. Rosados. Me fijo la línea que los dibuja. Quisiera verme desde fuera. Con otros ojos. Quiero comprenderme desde otro punto de vista... Conocerme.
Me siento atrapada. Creo que ahora puedo entender. Y no puedo culpar a nadie. Ahora.
Un paso hacia atrás. No! Vuelvo a caminar hacia delante. Nunca más me mezclaré con mis propias sombras.
No me dejes a mi suerte... Cógeme la mano. Fuerte. Ayúdame a crecer. Ayúdame a sentir. Siempre he sido buena alumna. Prometo cubrirte con mis retales, para que jamás sientas frío. No al menos estando conmigo.
viernes, 27 de agosto de 2010
Mitad
Me encuentro en mitad de un pasillo, infinítamente largo. Echo la vista hacia atrás. Sólo veo sombras que vienen y van intentando cruzar la línea que separa mi presente y pasado. Me planteo cosas inútiles, estúpidas y sin sentido.
Soy consciente de que todavía esos fantasmas pueden meterse en mi cabeza y hacer de mi otro espectro.
Sigo echando de menos a quien me hizo tanto daño. Pero miro hacia delante y veo luz. Luz en unos ojos. Luz en unas manos que se mueren por arroparme, por tocarme. Lo sé, soy así de estúpida. Avanzo un paso. Me detengo. Vuelvo hacia atrás. Miro mis pies pidiéndoles consejo, pero sólo tengo silencio. No me detendré en el camino. No retrocederé, a no ser que me obliguen, que me tiren de la camisa y me abracen fuerte para no dejarme escapar nunca más.
No guardo rencor, ni odio, ni ira. No queda nada malo en mi. Si algunas de esas nítidas sombras me necesita, aunque sólo sea para... algo, estoy segura de que sabrá donde encontrarme =)
Soy consciente de que todavía esos fantasmas pueden meterse en mi cabeza y hacer de mi otro espectro.
Sigo echando de menos a quien me hizo tanto daño. Pero miro hacia delante y veo luz. Luz en unos ojos. Luz en unas manos que se mueren por arroparme, por tocarme. Lo sé, soy así de estúpida. Avanzo un paso. Me detengo. Vuelvo hacia atrás. Miro mis pies pidiéndoles consejo, pero sólo tengo silencio. No me detendré en el camino. No retrocederé, a no ser que me obliguen, que me tiren de la camisa y me abracen fuerte para no dejarme escapar nunca más.
No guardo rencor, ni odio, ni ira. No queda nada malo en mi. Si algunas de esas nítidas sombras me necesita, aunque sólo sea para... algo, estoy segura de que sabrá donde encontrarme =)
martes, 24 de agosto de 2010
Destrozar cosas. Desahogarme. Gritar.
No puedo creer que todo eso termine haciéndome sentir así... con sentimientos tan contradictorios.
Un piano me calma, haciendo que las lágrimas resvalen por mis mejillas. Sí, de nuevo. Sí, otra vez. Sí, lo sé.
He sido víctima de una traición que no esperaba. Mi canción para dormir me trae aromas de recuerdo. Latigazos en mi piel. Latigazos en mi mente. No. Sigue siendo la canción que me calma. Pero no me acucuna en sueños. Me ha dejado sola, con mis pesadillas. Se ha revelado contra mi alma, mi cuerpo, mi mente... haciéndome una marioneta de papel que se lleva el viento. Viento. Recorriéndome, haciéndome más consciente de esa traición.
Dime, ¿nunca has sido mía?
Y... es que aún tienes tanto que enseñarme...
No puedo creer que todo eso termine haciéndome sentir así... con sentimientos tan contradictorios.
Un piano me calma, haciendo que las lágrimas resvalen por mis mejillas. Sí, de nuevo. Sí, otra vez. Sí, lo sé.
He sido víctima de una traición que no esperaba. Mi canción para dormir me trae aromas de recuerdo. Latigazos en mi piel. Latigazos en mi mente. No. Sigue siendo la canción que me calma. Pero no me acucuna en sueños. Me ha dejado sola, con mis pesadillas. Se ha revelado contra mi alma, mi cuerpo, mi mente... haciéndome una marioneta de papel que se lleva el viento. Viento. Recorriéndome, haciéndome más consciente de esa traición.
Dime, ¿nunca has sido mía?
Y... es que aún tienes tanto que enseñarme...
Diferente
Esta vez me coge con las defensas bajas... pero solo puedo sentir lástima.
Siempre he tenido un "don" para ayudar a los demás a estabilizarse.
Como una vez me dijo alguien sabio: " tu si estás emocionalmente compensada..." Pero sólo si la quieren... no puedo ayudar a alguien que no se deja.
Yo sigo andando, no me paro en medio del camino, esta vez no. No miro hacia atrás para ver la misma mierda. Tengo mucho camino que recorrer, aunque sea sola. Los caminos están llenos de solitarios. Siempre he sido una persona muy sociable. No tendré problemas.
Me siento como una extraña en mi cuerpo. Por una vez no tengo muy claro lo que quiero, ni a quien... Intento aferrarme a algo o a alguien, pero mis manos resbalan, y me dejan caer al oscuro abismo de la soledad. Rodeada de gente en mitad de la nada, en mitad del vacío.
Una llamada hace que florezca una sonrisa. La misma llamada de hace dos meses. Insiste, me gusta. Por lo menos él se acuerda de las fechas... De momento es lo que me mantiene la cabeza cuerda, el corazón en marcha y dormidos los recuerdos. Aunque nunca me gusto tropezar dos veces con la misma piedra... No me fuerzo por dejarle.
Siempre he tenido un "don" para ayudar a los demás a estabilizarse.
Como una vez me dijo alguien sabio: " tu si estás emocionalmente compensada..." Pero sólo si la quieren... no puedo ayudar a alguien que no se deja.
Yo sigo andando, no me paro en medio del camino, esta vez no. No miro hacia atrás para ver la misma mierda. Tengo mucho camino que recorrer, aunque sea sola. Los caminos están llenos de solitarios. Siempre he sido una persona muy sociable. No tendré problemas.
Me siento como una extraña en mi cuerpo. Por una vez no tengo muy claro lo que quiero, ni a quien... Intento aferrarme a algo o a alguien, pero mis manos resbalan, y me dejan caer al oscuro abismo de la soledad. Rodeada de gente en mitad de la nada, en mitad del vacío.
Una llamada hace que florezca una sonrisa. La misma llamada de hace dos meses. Insiste, me gusta. Por lo menos él se acuerda de las fechas... De momento es lo que me mantiene la cabeza cuerda, el corazón en marcha y dormidos los recuerdos. Aunque nunca me gusto tropezar dos veces con la misma piedra... No me fuerzo por dejarle.
domingo, 22 de agosto de 2010
Estrellita
Ese día ya sentia que iba a ser diferente. Primero un sueño del que solo recuerdo imágenes poco nítidas. Después
unos buenos días perfectos, con palabras mágicas: "buenos días princesita". Un día de playa espectacular, jugando
con las olas, la arena y el sol. Y por la noche, esos besos que tanto me gustaban.
Caricias cálidas. Besos húmedos. Temperatura al límite.
Un manto de estrellas nos vigilaban y hacian de nosotros insignificantes personajillos de carne y hueso.
El leve viento de levante no ayudaba con mi idea de mantener los pies en la tierra y conmigo el control, ya que
mecía mi vestido, mi pelo y mis ganas hacia él, dejándole ver un poco más de lo que ya había visto en la inocente
playa de día.
Más besos y caricias. Y zás! miro al cielo, y las llemas de mis dedos rozan una estrella fugaz, como aquella primera
mirada. La aprieto contra mi mano, y siento placer, por hacer algo que nadie había echo hasta ahora.
Abro lentamente mi mano para comtemplar mejor aquella estrellita estúpida que se había dejado atrapar.
Y allí estaba, en mi mano, acogedora, calentita, y rojiza. Y el placer vuelve a apoderarse de mi,
esta vez de un modo diferente al de antes, recorriendo cada rincón, cada curva, cada célula de mi cuerpo, y
estalla haciendo estremecerme con tanta fuerza que la estrella se me escapa y vuelve a donde le pertenece,
y mi mano al lugar de donde vino tanta explosión de felicidad.
unos buenos días perfectos, con palabras mágicas: "buenos días princesita". Un día de playa espectacular, jugando
con las olas, la arena y el sol. Y por la noche, esos besos que tanto me gustaban.
Caricias cálidas. Besos húmedos. Temperatura al límite.
Un manto de estrellas nos vigilaban y hacian de nosotros insignificantes personajillos de carne y hueso.
El leve viento de levante no ayudaba con mi idea de mantener los pies en la tierra y conmigo el control, ya que
mecía mi vestido, mi pelo y mis ganas hacia él, dejándole ver un poco más de lo que ya había visto en la inocente
playa de día.
Más besos y caricias. Y zás! miro al cielo, y las llemas de mis dedos rozan una estrella fugaz, como aquella primera
mirada. La aprieto contra mi mano, y siento placer, por hacer algo que nadie había echo hasta ahora.
Abro lentamente mi mano para comtemplar mejor aquella estrellita estúpida que se había dejado atrapar.
Y allí estaba, en mi mano, acogedora, calentita, y rojiza. Y el placer vuelve a apoderarse de mi,
esta vez de un modo diferente al de antes, recorriendo cada rincón, cada curva, cada célula de mi cuerpo, y
estalla haciendo estremecerme con tanta fuerza que la estrella se me escapa y vuelve a donde le pertenece,
y mi mano al lugar de donde vino tanta explosión de felicidad.
Mi vida...
Fue diferente. Hacia tiempo que no soñaba, si ha eso se le puede llamar soañar.
La noche me envolvía. El frio erizaba mi piel, como en las otras ocasiones. De nuevo el miedo me envadía y echaba a
correr, sin saber a donde, ni porque. Solo sentía una amenaza, peligro.
Mis pies no hacían caso, no corrían más. Y caigo. Pero siento su mano, rozando las mías, y sus ojos verdes azulados
mirandome fijamente. Una sensación de alivio me inunda, y entonces, mete su mano en el bolsillo de la túnica que vestía,
y que le cubría la cabeza, para sacar la daga que pondría fin a mi vida. Sabeedora de lo que me esperaba, sólo tuve
tiempo que preguntarle porque me hacía esto. Las lágrimas resbalaban por mis mejillas con fuerza. "Tu me hicistes lo
mismo", contestó. Alzó el puñal hacia la luna, pero esta vez besó mis labios, como lo solia hacer antes. "Lo siento
pequeña, tienes que saber que se siente". "No, no hace falta que lo hagas, lo sé", puede responder entre sollozos.
No quería salvar mi vida, no me interesaba seguir respirando. Sólo quería que supiera que no era el único al que
le habían arrancado el corazón, que no fue mi culpa, que lo seguía echando de menos en las noches, que con cada
palabra que me decía se derretía mi corazón... pero no contaba con tiempo para explicárselo, así que cerré los ojos
y dejé que el puñal atravesara mi piel, para clavarse en mi corazón.
La noche me envolvía. El frio erizaba mi piel, como en las otras ocasiones. De nuevo el miedo me envadía y echaba a
correr, sin saber a donde, ni porque. Solo sentía una amenaza, peligro.
Mis pies no hacían caso, no corrían más. Y caigo. Pero siento su mano, rozando las mías, y sus ojos verdes azulados
mirandome fijamente. Una sensación de alivio me inunda, y entonces, mete su mano en el bolsillo de la túnica que vestía,
y que le cubría la cabeza, para sacar la daga que pondría fin a mi vida. Sabeedora de lo que me esperaba, sólo tuve
tiempo que preguntarle porque me hacía esto. Las lágrimas resbalaban por mis mejillas con fuerza. "Tu me hicistes lo
mismo", contestó. Alzó el puñal hacia la luna, pero esta vez besó mis labios, como lo solia hacer antes. "Lo siento
pequeña, tienes que saber que se siente". "No, no hace falta que lo hagas, lo sé", puede responder entre sollozos.
No quería salvar mi vida, no me interesaba seguir respirando. Sólo quería que supiera que no era el único al que
le habían arrancado el corazón, que no fue mi culpa, que lo seguía echando de menos en las noches, que con cada
palabra que me decía se derretía mi corazón... pero no contaba con tiempo para explicárselo, así que cerré los ojos
y dejé que el puñal atravesara mi piel, para clavarse en mi corazón.
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