"Caigo. Me arrastro entre la oscuridad. Huelo la humedad del suelo. Echo la vista hacia atrás y no encuentro nada, solo mi cuerpo." Es lo único que recuerdo de la nueva pesadilla. Despierto empapada en sudor y destapada. Mantengo los puños cerrados. Miro el reloj, que marca las 9:49. Decido levantarme y empezar mi día.
En ese momento recuerdo las bonitas mañanas de finales de septiembre en las que madrugaba solo para escuchar una voz al otro lado del teléfono. Como un interruptor que se enciende, las lágrimas se agolpan en mis ojos de nuevo. Me siento tan estúpida... me siento tal mal...
Desde hace tres días son así mis despertares. No puedo seguir de esa manera. Yo no soy asi... Tengo tantas cosas que dar, y tan poco que recibir... hazme cambiar de opnión de nuevo, aunque el silencio y la indiferencia es lo único que obtengo de ti. Cierro los ojos, y dejo que la nada me invada de nuevo.
miércoles, 20 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Nada
Aquí estoy, de nuevo delante del espejo, con la misma sensación de hace tres meses. Desilusionada, desengañada, estúpida, vacía...
De nuevo vuelvo a sentir lo mismo. Indescriptible. Traté de confiar en ti... me lo rogastes, y yo volví a caer en la trampa de esas palabras, que un día me dijeron lo mismo y luego me arrancó la piel a tiras.
Ahora, ya no tengo nada que vista mi cuerpo. ¿Qué me quitarás tu? Ahora, todos las cenas, viajes, y todo lo planeado se esfuman ante la palma de mi mano. Y solo me puedo limitar a esperar... ¿esperar que? esperar la nada...
De nuevo vuelvo a sentir lo mismo. Indescriptible. Traté de confiar en ti... me lo rogastes, y yo volví a caer en la trampa de esas palabras, que un día me dijeron lo mismo y luego me arrancó la piel a tiras.
Ahora, ya no tengo nada que vista mi cuerpo. ¿Qué me quitarás tu? Ahora, todos las cenas, viajes, y todo lo planeado se esfuman ante la palma de mi mano. Y solo me puedo limitar a esperar... ¿esperar que? esperar la nada...
domingo, 17 de octubre de 2010
De nuevo
Solo en sueños. Es donde puedo encontrar aquello que me falta. Solo en sueños. Puedo recordar las risas, los abrazos y los besos. Solo en sueños.
Gruesas lágrimas caen por mis mejillas. Arañándome el alma. Millones de preguntas sin respuesta hacen de mis sueños pesadillas, y todo se vuelve negro.
De nuevo promesas rotas. De nuevo mis ilusiones se encuentran en el cubo de la basura. De nuevo... todo de nuevo.
Sólo me queda esperar a que pase el tiempo, y que deje de sangrar la herida... No puedo hacer otras cosas.
Gruesas lágrimas caen por mis mejillas. Arañándome el alma. Millones de preguntas sin respuesta hacen de mis sueños pesadillas, y todo se vuelve negro.
De nuevo promesas rotas. De nuevo mis ilusiones se encuentran en el cubo de la basura. De nuevo... todo de nuevo.
Sólo me queda esperar a que pase el tiempo, y que deje de sangrar la herida... No puedo hacer otras cosas.
martes, 12 de octubre de 2010
U
Leo cosas que no entiendo. Siento algo que me frena y me hace retroceder.
Mi mundo vuelve a ponerme los pies en el suelo. Ya no viajo por las estrellas, no de momento.
El dormir se me vuelve una monotonía. Solo el simple paso del tiempo, que se me hace eterno.
Demasiadas cosas rondan por mi cabeza. En lo más hondo de mi, esto me translada en el tiempo hacia atrás. Así fue como empezó el principio del fin. NO!!!
Jamás! Hice una promesa, y no seré yo quien la rompa. De momento es lo único que tengo: mi palabra.
Quiero sentirme en tus brazos, y que tu aliento de en mi frente. Escuchar esas palabras de tus labios cada día es lo que necesito. Sentir tu boca junto a la mía es lo que me mantiene con fuerzas, aunque desde hace varios días... solo vivo de recuerdos...
Mi mundo vuelve a ponerme los pies en el suelo. Ya no viajo por las estrellas, no de momento.
El dormir se me vuelve una monotonía. Solo el simple paso del tiempo, que se me hace eterno.
Demasiadas cosas rondan por mi cabeza. En lo más hondo de mi, esto me translada en el tiempo hacia atrás. Así fue como empezó el principio del fin. NO!!!
Jamás! Hice una promesa, y no seré yo quien la rompa. De momento es lo único que tengo: mi palabra.
Quiero sentirme en tus brazos, y que tu aliento de en mi frente. Escuchar esas palabras de tus labios cada día es lo que necesito. Sentir tu boca junto a la mía es lo que me mantiene con fuerzas, aunque desde hace varios días... solo vivo de recuerdos...
viernes, 8 de octubre de 2010
Pesadilla
De nuevo las pesadillas... Se hacen extrañamente frecuentes con el tiempo.
Es siempre lo mismo. Me encuentro en una estación de metro. Es de noche, todo está oscuro, y estoy sola. No hay la más mínima señal de vida. Un nudo en el estómago me empuja a seguir hacia lo que adivino la salida. Nadie me abre la puerta.
En el exterior el frío hace que me espabile. Un espeso bosque me rodea. Árboles grandes, que mecen sus ramas creando una melodía inquietante. Siento que he perdido algo, así que echo a correr hacia ningún sitio. No veo por donde voy, sólo se que mis pies se mueven, y el suelo con ellos. Resbalo, caigo y sangro. Una herida en el antebrazo izquierdo. Profunda. La sangre no me marea, aunque mi alrededor cambia. Me encuentro de nuevo en la estación de metro. Tan vacía como la recordaba. No se cual es mi camino, no se donde alguien me espera... La soledad me invade, hasta la última célula. Lágrimas caen por mis mejillas. Pesadas y dolorosas. Me siento en un rinconcito a oscuras, esperando que alguien me encuentre. Me acucuno. Mi cabeza besa mis rodillas. Las lágrimas no cesan. Y me quedo allí, sola, hasta que algo en mi pesadilla haga despertarme...
Es siempre lo mismo. Me encuentro en una estación de metro. Es de noche, todo está oscuro, y estoy sola. No hay la más mínima señal de vida. Un nudo en el estómago me empuja a seguir hacia lo que adivino la salida. Nadie me abre la puerta.
En el exterior el frío hace que me espabile. Un espeso bosque me rodea. Árboles grandes, que mecen sus ramas creando una melodía inquietante. Siento que he perdido algo, así que echo a correr hacia ningún sitio. No veo por donde voy, sólo se que mis pies se mueven, y el suelo con ellos. Resbalo, caigo y sangro. Una herida en el antebrazo izquierdo. Profunda. La sangre no me marea, aunque mi alrededor cambia. Me encuentro de nuevo en la estación de metro. Tan vacía como la recordaba. No se cual es mi camino, no se donde alguien me espera... La soledad me invade, hasta la última célula. Lágrimas caen por mis mejillas. Pesadas y dolorosas. Me siento en un rinconcito a oscuras, esperando que alguien me encuentre. Me acucuno. Mi cabeza besa mis rodillas. Las lágrimas no cesan. Y me quedo allí, sola, hasta que algo en mi pesadilla haga despertarme...
domingo, 3 de octubre de 2010
El resto de mi vida
Si dijera que esta noche ha sido estupenda... no le haría justicia a tus besos.
Ayer empezó el resto de mi vida. Ayer se hicieron realidad todas las promesas. Por fin ayer... te besé.
Algo dentro de mi quiere estallar, salir, iluminando todo lo que me rodea, sacándome una sonrisa. Sólo tengo que mirarte para darme cuenta de que eres lo que siempre pedí. No lo dejaré escapar.
Segundos, horas, días... siempre.
Ayer empezó el resto de mi vida. Ayer se hicieron realidad todas las promesas. Por fin ayer... te besé.
Algo dentro de mi quiere estallar, salir, iluminando todo lo que me rodea, sacándome una sonrisa. Sólo tengo que mirarte para darme cuenta de que eres lo que siempre pedí. No lo dejaré escapar.
Segundos, horas, días... siempre.
viernes, 1 de octubre de 2010
Mañana
Hoy... todo es diferente. La vida me deja ver una pequeña sonrisa de lo que podía ser una carcajada. Hoy... de nuevo recupero las ganas, las sonrisas. Hoy por fin lo que tanto pedí se vuelve de carne y hueso.
Las melodías calan hondo en mi corazón, que late feliz al compás de tu sonrisa... tu bendita sonrisa...
Has curado cada herida, has resucitado una parte de mi, me has devuelto a la vida.
Vida que estoy dispuesta a poner a tu disposición. Has echo que me despoje de mis miedos... ¿qué más puedo pedir?
Quiero gritar a los cuatro vientos lo que te quiero. Que todo el mundo se entere que contigo estoy feliz. Ya no me importa que la lluvia me moje, no me importa lo que diga la gente... Ya no me asusta el mañana, porque sé que el mañana será contigo.
Las melodías calan hondo en mi corazón, que late feliz al compás de tu sonrisa... tu bendita sonrisa...
Has curado cada herida, has resucitado una parte de mi, me has devuelto a la vida.
Vida que estoy dispuesta a poner a tu disposición. Has echo que me despoje de mis miedos... ¿qué más puedo pedir?
Quiero gritar a los cuatro vientos lo que te quiero. Que todo el mundo se entere que contigo estoy feliz. Ya no me importa que la lluvia me moje, no me importa lo que diga la gente... Ya no me asusta el mañana, porque sé que el mañana será contigo.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Todo lo que tengo que decir...
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
No se lo que me rodea, no se donde quiero llegar, ni con quien.
De nuevo lágrimas corren por mis mejillas. Me ahogo. Hundo la cabeza en el agua sin haber cogido aire. Me asfixio.
Unos acordes de piano son mi única compañía mientras los muros de mi vida se caen. Mientras me veo rodeada de oscuridad y miedo.
Dudas. Signos de interrogaciones me presionan queriendo salir de su escondite. Pero no encuentro las ansiadas respuestas, no encuentro lo que tanto anhelan.
Mi vida se consume entre esas notas de piano. Siempre. No hay nada más en estos momentos. Mi pecho tiembla... sabe que esto no traerá consecuencias positivas y teme. Teme por mi. Mis manos me aprietan la cabeza para suavizar el dolor del corazón.
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
No se lo que me rodea, no se donde quiero llegar, ni con quien.
De nuevo lágrimas corren por mis mejillas. Me ahogo. Hundo la cabeza en el agua sin haber cogido aire. Me asfixio.
Unos acordes de piano son mi única compañía mientras los muros de mi vida se caen. Mientras me veo rodeada de oscuridad y miedo.
Dudas. Signos de interrogaciones me presionan queriendo salir de su escondite. Pero no encuentro las ansiadas respuestas, no encuentro lo que tanto anhelan.
Mi vida se consume entre esas notas de piano. Siempre. No hay nada más en estos momentos. Mi pecho tiembla... sabe que esto no traerá consecuencias positivas y teme. Teme por mi. Mis manos me aprietan la cabeza para suavizar el dolor del corazón.
Hoy me he levantado, e mirado hacia atrás y he descubierto... que no se quien soy.
jueves, 23 de septiembre de 2010
De cero...
Hoy... lo mismo que ayer.
Una nueva sensación me invade. Estoy harta. De hacer las cosas igual que siempre, de hacer lo mismo, decir lo mismo, contar lo mismo... Necesito un cambio en la vida. Necesito una ilusión, aunque suene repetitivo, pero es lo que necesito.
Estoy harta de buscar a la gente en el mismo sitio, de... pensar lo mismo.
Mi vida se está volviendo gris. No quiero llegar al punto en que me ciegue la oscuridad. Me niego. No puedo. No.
Pero no se como hacerlo. Alguien que se apiade de mi y me coja la mano... que vuelvo a enloquecer. Tengo demasiadas cosas en la cabeza... todas negativas.
Mi impulso es mandarlo todo al carajo, todo fuera de mi, quedarme vacía... Y entonces...volver a empezar. Volver a nacer. Volver a creer.
Una nueva sensación me invade. Estoy harta. De hacer las cosas igual que siempre, de hacer lo mismo, decir lo mismo, contar lo mismo... Necesito un cambio en la vida. Necesito una ilusión, aunque suene repetitivo, pero es lo que necesito.
Estoy harta de buscar a la gente en el mismo sitio, de... pensar lo mismo.
Mi vida se está volviendo gris. No quiero llegar al punto en que me ciegue la oscuridad. Me niego. No puedo. No.
Pero no se como hacerlo. Alguien que se apiade de mi y me coja la mano... que vuelvo a enloquecer. Tengo demasiadas cosas en la cabeza... todas negativas.
Mi impulso es mandarlo todo al carajo, todo fuera de mi, quedarme vacía... Y entonces...volver a empezar. Volver a nacer. Volver a creer.
martes, 21 de septiembre de 2010
Humana...
Hoy ha sido un día extraño...
Al llegar la noche mis defensas bajan, y me dejo llevar por el pesimismo y la oscuridad. Cerrar los ojos es lo que más me conviene. Pero sigo esperando ese algo que haga que mis sueños sean dulces.
No hay ilusión, no hay respuestas a mis llamadas, nadie habla al otro lado del aparato. No se que voy a hacer.
Tres palabras retumban en mi mente y en mi pecho. Ya no hay vuelta atrás... El pasado se vuelve presente en el momento menos indicado. Elegí el peor momento para volverme débil. Pero es lo que hay.
Solo tengo que cerrar esta pantalla, e irme a la cama llena de tantos recuerdos. Mal momento para todo...
Espero que la vida me de un pequeño respiro de felicidad. Que creo que me lo vengo mereciendo... Al fin y al cabo, sigo siendo una estúpida humana.
Al llegar la noche mis defensas bajan, y me dejo llevar por el pesimismo y la oscuridad. Cerrar los ojos es lo que más me conviene. Pero sigo esperando ese algo que haga que mis sueños sean dulces.
No hay ilusión, no hay respuestas a mis llamadas, nadie habla al otro lado del aparato. No se que voy a hacer.
Tres palabras retumban en mi mente y en mi pecho. Ya no hay vuelta atrás... El pasado se vuelve presente en el momento menos indicado. Elegí el peor momento para volverme débil. Pero es lo que hay.
Solo tengo que cerrar esta pantalla, e irme a la cama llena de tantos recuerdos. Mal momento para todo...
Espero que la vida me de un pequeño respiro de felicidad. Que creo que me lo vengo mereciendo... Al fin y al cabo, sigo siendo una estúpida humana.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Invierno...
Nubes. Empañan mi camino y mis sentidos. Lluvia. Mojan mi pelo y mis ojos.
Llueve dentro de mí de nuevo. Parece que el sol y el calor evaporaban los recuerdos, y ahora que se ha ido... el pánico recorre mi cuerpo.
La idea de un nuevo invierno, tan parecido al anterior, y al anterior, y al anterior, me da escalofríos. Nada me impulsa a seguir adelante ahora. Nada me motiva.
Sueño de nuevo cosas que claramente recuerdo, y que no deberían estar en mi mente. Hace que se remueva en mi toda la mierda que dejé de lado para seguir adelante.
Será la lluvia, que ablanda mi corazoncito (que algunos piensan de piedra). Será el frío, que paraliza mi cuerpo, erizándome.
No quiero empezar de nuevo de la misma manera. No me siento con fuerzas. Quiero encontrar el calor de unos brazos cada día. El timbre de voz de alguien que me anima.
Pero se queda en eso. En lo que es. En sueños. Donde el pasado nunca muere. Donde mis pesadillas no me dejan dormir. Así no puede empezar nada nuevo. Así todo lo que deseo se envenena... y me sumo en las nubes... y en la lluvia.
Llueve dentro de mí de nuevo. Parece que el sol y el calor evaporaban los recuerdos, y ahora que se ha ido... el pánico recorre mi cuerpo.
La idea de un nuevo invierno, tan parecido al anterior, y al anterior, y al anterior, me da escalofríos. Nada me impulsa a seguir adelante ahora. Nada me motiva.
Sueño de nuevo cosas que claramente recuerdo, y que no deberían estar en mi mente. Hace que se remueva en mi toda la mierda que dejé de lado para seguir adelante.
Será la lluvia, que ablanda mi corazoncito (que algunos piensan de piedra). Será el frío, que paraliza mi cuerpo, erizándome.
No quiero empezar de nuevo de la misma manera. No me siento con fuerzas. Quiero encontrar el calor de unos brazos cada día. El timbre de voz de alguien que me anima.
Pero se queda en eso. En lo que es. En sueños. Donde el pasado nunca muere. Donde mis pesadillas no me dejan dormir. Así no puede empezar nada nuevo. Así todo lo que deseo se envenena... y me sumo en las nubes... y en la lluvia.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Labios Rojos
Me contagio con la felicidad del ambiente. Hoy parece que todo me cuesta un poquito menos. He subido un escalón, firme, confiada.
La vida me da un respiro, y puedo disfrutar un poco más estos días. Gente nueva. Gente que vuelve, muy a mi pesar. Gente esperada.
La emoción por escuchar ese disco de tu grupo favorito me invade. Impaciencia, siempre estarás es mi, ¿verdad? Ya casi se como eres. No te vayas nunca. Tú me haces ser como soy. No quiero cambiar, pero si controlarte.
La parte sensual resurge poco a poco. ¿Demasiado tiempo dormida? De nuevo me enfundo los tacones. Labios rojos pasión y un pronunciado escote es lo que ultimamente me viste. Ojos intensos, me dijeron. Vuelvo a sentir esas miradas. Sonrío subiendo un poco más la cabeza.
Soy consciente de que un pequeño detalle puede cambiarlo todo. Pero aun así, disimulo. Siempre me ha gustado hacerme de rogar...
La vida me da un respiro, y puedo disfrutar un poco más estos días. Gente nueva. Gente que vuelve, muy a mi pesar. Gente esperada.
La emoción por escuchar ese disco de tu grupo favorito me invade. Impaciencia, siempre estarás es mi, ¿verdad? Ya casi se como eres. No te vayas nunca. Tú me haces ser como soy. No quiero cambiar, pero si controlarte.
La parte sensual resurge poco a poco. ¿Demasiado tiempo dormida? De nuevo me enfundo los tacones. Labios rojos pasión y un pronunciado escote es lo que ultimamente me viste. Ojos intensos, me dijeron. Vuelvo a sentir esas miradas. Sonrío subiendo un poco más la cabeza.
Soy consciente de que un pequeño detalle puede cambiarlo todo. Pero aun así, disimulo. Siempre me ha gustado hacerme de rogar...
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Sueños...
Me desperté empapada en sudor. El pijama que llevaba no dejaba respirar mi piel. No recordaba haberme vestido. Volví a cojer sueño rápido. Soñé que volvía a la rutina, ida y venida después de una jornada agotadora. Mi música era la única compañía. No recuerdo ningún detalle interesante de ese sueño. Salvo... Al llegar a casa, después de cenar y una relajante ducha, me fui directamente a la cama. Una llamada me espabila. No conozco el número, así que lo cojo sin pensar. ZAS! de nuevo esa voz... dios mio... otra vez no. No conseguí articular palabra. Solo hablaba y hablaba, dejandome sin aliento.
Desperté de nuevo sudando. Aturdida y sin saber donde estaba. Miré mi cuerpo, esta vez semidesnudo. Me llevé las manos a la cabeza cuando comprendí. Nunca me había sucedido algo así. ¿Había... soñado que soñaba? Me estaba volviendo totalmente loca... Y encima no había soñado cualquier cosa. Soñé con él.
Entonces, en ese preciso momento comprendí que todavía, donde quiera que se fabriquen los sueños, donde quiera que esté esa diminuta célula... ahí esta él.
Ahí estas tú.
Desperté de nuevo sudando. Aturdida y sin saber donde estaba. Miré mi cuerpo, esta vez semidesnudo. Me llevé las manos a la cabeza cuando comprendí. Nunca me había sucedido algo así. ¿Había... soñado que soñaba? Me estaba volviendo totalmente loca... Y encima no había soñado cualquier cosa. Soñé con él.
Entonces, en ese preciso momento comprendí que todavía, donde quiera que se fabriquen los sueños, donde quiera que esté esa diminuta célula... ahí esta él.
Ahí estas tú.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Primer Amor...
Hoy me ha pasado una de esas cosas que crees que sólo pasan en las pelis que tanto algunos envidian.
Sólo fue una mirada. Diez segundos de conversación, en los que perdí todos los papeles que me quedaban. Ya no recordaba el color de sus ojos, ni el timbre de su voz, ni el tacto de su piel morena. Lo tenía enterrado en lo más profundo del abismo de mi ser. Lo tenía guardado en una cajita, en el fondo del más profundo océano. Pero aquello rompió todas las cadenas que custodiaba ese sentimiento. Entendí que el siempre iba a formar parte de mi, lo quiera o no. El ambiente no ayudaba. Supe que, hasta que no desapareciera él de donde quiera que estuviera dentro de mi, jamás iba a amar a nadie con todo mi ser. Jamás lo daría todo de mi.
Al fin y al cabo... el primer amor NUNCA se olvida.
Sólo fue una mirada. Diez segundos de conversación, en los que perdí todos los papeles que me quedaban. Ya no recordaba el color de sus ojos, ni el timbre de su voz, ni el tacto de su piel morena. Lo tenía enterrado en lo más profundo del abismo de mi ser. Lo tenía guardado en una cajita, en el fondo del más profundo océano. Pero aquello rompió todas las cadenas que custodiaba ese sentimiento. Entendí que el siempre iba a formar parte de mi, lo quiera o no. El ambiente no ayudaba. Supe que, hasta que no desapareciera él de donde quiera que estuviera dentro de mi, jamás iba a amar a nadie con todo mi ser. Jamás lo daría todo de mi.
Al fin y al cabo... el primer amor NUNCA se olvida.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Precipicio
Me encuentro en el borde del precipicio. Un movimiento en falso y caigo. Sin piedad.
Nadie me tiende la mano. Estoy harta de tener que tirar del carro sola. No puedo hacer las cosas por los dos. Me replanteo algunas cosas. Siento que los te quieros se me gastan. Siento que estoy decepcionando al amor. Perdón. No es mi intención. Sólo quiero ser feliz.
¿Qué se siente cuando buscas desesperadamente algo que jamás encontrarás? ¿Qué se siente al saber que... estas sola, aún siendo abrazada por tanta gente?
Perdí la brújula que tan fielmente me guiaba. Perdí la estrella que alumbraba mi camino. Al menos de momento.
Dudas. Miedos. Vuelvo a torturar a mi pobre mente.
Quiero ayudarte. Besarte. Hallar en tus ojos algo que en los mios no puedo. Sentirte.
No me dejes caer, porque si lo haces, los dos estaremos perdidos... para siempre.
Nadie me tiende la mano. Estoy harta de tener que tirar del carro sola. No puedo hacer las cosas por los dos. Me replanteo algunas cosas. Siento que los te quieros se me gastan. Siento que estoy decepcionando al amor. Perdón. No es mi intención. Sólo quiero ser feliz.
¿Qué se siente cuando buscas desesperadamente algo que jamás encontrarás? ¿Qué se siente al saber que... estas sola, aún siendo abrazada por tanta gente?
Perdí la brújula que tan fielmente me guiaba. Perdí la estrella que alumbraba mi camino. Al menos de momento.
Dudas. Miedos. Vuelvo a torturar a mi pobre mente.
Quiero ayudarte. Besarte. Hallar en tus ojos algo que en los mios no puedo. Sentirte.
No me dejes caer, porque si lo haces, los dos estaremos perdidos... para siempre.
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